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La regla del 0,2: casi nadie la aplica antes de salir de viaje en verano y puede evitarte un susto en carretera

Madrid |

El calor y la carga del coche convierten una revisión rápida en un detalle decisivo para viajar con más seguridad.

Nitrógeno

Foto: GETTY IMAGES

Cada verano se repite la misma escena. Miles de conductores preparan las vacaciones revisando el aceite, el combustible o la ruta, mientras un elemento esencial del vehículo apenas recibe atención antes de emprender el viaje. 

Sin embargo, existe una recomendación que los especialistas consideran especialmente importante durante los meses más calurosos del año. Aplicarla apenas lleva unos minutos y puede ayudar a evitar incidencias que suelen aparecer cuando menos se esperan. 

La advertencia llega en un momento en el que las altas temperaturas vuelven a instalarse en buena parte de Europa. Con el asfalto alcanzando registros muy elevados durante las horas centrales del día, algunos componentes del automóvil trabajan bajo condiciones mucho más exigentes de lo habitual. 

La regla del 0,2 bar que gana importancia en verano 

Entre las recomendaciones más repetidas  destaca la denominada regla del 0,2 bares, una referencia que muchos conductores desconocen y que está relacionada directamente con la presión de los neumáticos. 

La indicación consiste en tomar como referencia los valores establecidos por el fabricante y aumentar la presión en al menos 0,2 bares cuando se afrontan desplazamientos estivales con temperaturas especialmente elevadas. 

Ninguna normativa prohíbe a las gasolineras cobrar por inflar los neumáticos.

Esta medida busca adaptar el comportamiento de las cubiertas a unas condiciones de uso más exigentes. Durante los viajes vacacionales es habitual transportar más pasajeros, equipaje o incluso elementos adicionales como bicicletas, lo que modifica la carga que soporta el vehículo. 

En algunos automóviles, especialmente cuando circulan cerca de su capacidad máxima autorizada, los propios fabricantes contemplan presiones superiores para garantizar un funcionamiento óptimo durante trayectos largos. 

El vídeo del día

Hay que revisar la presión del neumático una vez al mes.Foto: GETTY IMAGES

Dónde consultar el valor correcto 

No todos los coches requieren la misma presión. Por ese motivo, se debe las evitar cifras genéricas y seguir siempre las especificaciones previstas para cada modelo

La información suele encontrarse en varios lugares fácilmente accesibles. Los puntos más habituales son el marco interior de la puerta del conductor, la tapa del depósito de combustible o el manual de instrucciones del vehículo. 

Además de diferenciar entre circulación normal y carga completa, algunos fabricantes establecen valores distintos para los ejes delantero y trasero, una variable que también debe respetarse para mantener el equilibrio dinámico del automóvil. 

Realizar este ajuste correctamente puede influir no solo en la seguridad, sino también en aspectos como la estabilidad, el consumo de combustible y el desgaste de las cubiertas a largo plazo. 

Pegatina de presión de los neumáticos en el interior de una puerta delantera.

El momento de la comprobación

Una de las equivocaciones más frecuentes aparece durante la medición. Muchos conductores comprueban la presión después de haber circulado varios kilómetros, obteniendo datos que no reflejan el estado real de los neumáticos

La presión debe verificarse con las ruedas frías. Solo así es posible conocer el valor real y realizar los ajustes necesarios con precisión. 

Cuando el vehículo ha estado circulando, el aire contenido en el interior se expande debido al incremento de temperatura. Como consecuencia, las lecturas pueden resultar engañosas y llevar a correcciones incorrectas. 

Otras evaluaciones

Una vez comprobada la presión, conviene dirigir la atención hacia la banda de rodadura. Su aspecto proporciona información valiosa sobre el estado general del conjunto. 

Aunque la normativa permite circular con una profundidad mínima de 1,6 milímetros, numerosos profesionales aconsejan sustituir los neumáticos antes de alcanzar ese límite para mantener un margen adicional de seguridad. 

Más allá de la profundidad, la forma en la que se desgasta el dibujo puede servir como señal de alerta. Un deterioro desigual suele indicar desajustes mecánicos que, en muchos casos, pasan inadvertidos durante meses. 

Problemas relacionados con la alineación de las ruedas o determinados elementos de la suspensión suelen dejar huella en la superficie del neumático mucho antes de manifestarse mediante vibraciones o pérdidas de precisión en la dirección. 

Los neumáticos de un conductor. Vía ‘La ITV del TikTok’.

Las marcas que nunca deberían ignorarse 

El paso del tiempo también afecta a las cubiertas, incluso cuando el vehículo se utiliza poco. La exposición continuada al sol y a los cambios de temperatura modifica progresivamente las propiedades del caucho. 

Antes de iniciar un desplazamiento largo resulta aconsejable inspeccionar visualmente los laterales para localizar posibles grietas, cortes o deformaciones que puedan comprometer su resistencia estructural. 

Especial atención merecen los abultamientos. Estas protuberancias suelen indicar daños internos y constituyen uno de los síntomas más claros de que el neumático debe sustituirse cuanto antes. 

La antigüedad también merece una revisión específica. A través del código DOT es posible conocer la fecha de fabricación y valorar si el material ha perdido parte de sus prestaciones originales pese a conservar un aspecto aparentemente correcto. 

Un dibujo desgastado no es el único motivo para cambiar los neumáticos.

La revisión que muchos olvidan

Existe un último elemento que suele quedar fuera de las comprobaciones previas a un viaje. Se trata de la rueda de repuesto, una pieza que solo recibe atención cuando surge una emergencia. 

Comprobar su estado puede evitar contratiempos importantes en carretera. Una presión insuficiente o un deterioro avanzado pueden convertir una solución de emergencia en un problema añadido durante el desplazamiento. 

En el caso de los kits antipinchazos, también conviene comprobar su presencia en el vehículo y asegurarse de que se encuentran en condiciones óptimas de uso, con todos los elementos necesarios y dentro de su vida útil. 

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Ruth García Perfil de Ruth García en Linkedin

Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo. 

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